Cuando las desgracias están muy lejanas, aún cuando nos duelan por empatía o simple humanidad, las vivimos como un sueño televisado, desde el cómodo sillón del salón y en panorámica de cuarenta y dos pulgadas. Es cuando se aproximan amenazantes y los gritos nos llegan en vivo y en directo, que nuestros corazones alcanza el grado de máxima sensibilización y nuestra voluntad se ve impulsada hacia la necesidad ajena, sin adornos mediáticos ni exhibiciones fotográficas.
El terremoto de Lorca ha puesto a temblar nuestros pies. Un radio de setenta kilómetros, alrededor del epicentro, se ha visto sacudido por el impacto, como una ola concéntrica. Mi propia hermana, Mari Carmen, profesora de música en Lorca, estaba en ese momento dando clase a sus alumnos. Al temblor- me cuenta ella-, todos los niños acudieron rápidamente a agarrarse a la profe, asustados y confundidos por lo que pasaba y a lo que no estaban, de ninguna manera, acostumbrados.
- Me sobrevino una paz especial, espiritual -sigue explicando-, que me ayudó a calmar a los niños y sacarlos ordenadamente del aula hasta el patio, como hicieron los demás profesores. Algunos de mis alumnos preguntaban si aquello era un simulacro, a lo que tuve que explicarles que no. Muchos de ellos reclamaban a sus mamás. Yo les dije que esperaríamos en el patio, a la interperie, hasta que sus madres llegasen y que no se preocuparan porque estaríamos bien.
Un sobrino político mío, Manolo, estaba en ese momento en otro pueblo del mismo área, enfrascado en la instalación de una depuradora -que es su oficio- en el sótano de un supermercado. A la sacudida, el suelo se dobló y enseguida captó de lo que se trataba. Intentó salir al exterior, cuando se apagó la luz. Entonces se dio cuenta de que la puerta, de apertura eléctrica, estaba bloqueada por falta de corriente. Para colmo, el móvil tampoco disponía de cobertura, por lo que se vio en un verdadero apuro.
Que vivimos en un mundo frágil no debería sonarnos a nuevo a estas alturas. El asunto de los terremotos, algunos con tsunamis incluidos, está trágicamente a la orden del día. Se dice que los japoneses están tan habituados al tema que apenas reaccionan frente a temblores que a nosotros nos darían un susto de muerte. No faltan quienes conectan la proliferación de estas sacudidas, como digo, cada vez más frecuentes, al cambio climático o a los experimentos llevados a cabo desde los centros HAARP. En cuyo caso -y no sería nada extraño, conociendo la naturaleza humana y los intereses creados en las círculos de poder-, la acción del hombre estaría como factor condicionante de esos desastres.
Es muy cierto que siempre ha habido terremotos, así como tormentas destructivas, sobre todo en ciertas regiones del mundo, más sensibles a esos fenómenos. Si el ser humano, como parece ser, ha encontrado la herramienta de manipulación de dichos fenómenos atmosféricos, así como la posibilidad de presionar las capas terrestres con ondas electromagnéticas -millones de watios enviados a la ionosfera para provocar un rebote que apunte en un dirección en particular de la corteza terrestre; de eso se trata el proyecto HAARP -, no sería de extrañar el exagerado aumento de esas tormentas y sacudidas alrededor del globo.
Al ser humano le encanta jugar a ser Dios. Cuanto más poder se le conceda, mayor control querrá tener sobre el medio y sobre los demás seres humanos. Eliminar la competencia y cualquier temor de ser reducidos por otros, le dará justificación suficiente para experimentar y provocar desastres, si es necesario. Hiroshima y Nagasaki han quedado en la Historia como un buen ejemplo de esto mismo. Si ya cuentan , desde hace varias décadas, con esa tecnología, no sería de extrañar que su manipulación apuntase al control de los elementos y de las naciones.
De una u otra forma, Dios ya lo había revelado en la profecía bíblica. Antes de la segunda venida de Cristo, y de la llegada del reino de Dios a la Tierra, ésta se vería sacudida por enormes tragedias. Ahí tenemos el libro de Apocalipsis para informarnos. Te invito a leerlo. No puedo menos que aconsejarte mi libro AL FINAL DE LOS TIEMPOS, como herramienta de ayuda en dicho estudio. Por supuesto hay muchos más y, como se dice, cuanto más mejor...porque el saber no ocupa lugar.
Cuando Dios y el hombre se unen en espíritu y propósito, la Tierra es bendecida con paz y justicia, con progreso y remedio para todos los males. Por el contrario, cuando la unión se da entre el ser humano y Satanás, la destrucción acecha y la ira se apodera del mundo y sus habitantes. Tarde o temprano nos veremos forzados a escoger. Yo ya he elegido seguir a Cristo y publicar la Palabra de Dios como verdadera respuesta a la necesidad humana.
Un abrazo muy fuerte y nuestros mejores deseos para todos los ciudadanos de Lorca.
ResponderEliminarEl poder de la élite que nos gobierna en la sombra es impresionante, desde mucho antes de que mataran a Kennedy, gobernaban el planeta. Puedes ver en youtube el video: "El discurso por el que mataron a Kennedy" y lo comprobarás. También encontrarás mucha info. científica sobre el HAARP y su uso contra los seres humanos.
Pero tenemos la certeza de que el Amor de Jesús destruirá el temor, la Verdad, acabará con la mentira, y su Luz ahuyentará la oscuridad.
El dice: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." ¿Lo conoces?
Conocerlo es la Vida Eterna.
Un abrazo,
oneservant7